AUTOGERENCIA: Dorian Gray y hágase cada vez más rico Autora: María Mas Wuasare
AUTOGERENCIA: Dorian Gray y hágase cada vez más rico
Autora: María Mas Wuasare
La gerencia es la conducción de empresas y la autogerencia es la conducción de la vida propia. Ambas se asemejan en cuanto a la necesidad de la consecución de logros previamente establecidos, pero se diferencian a tenor del ámbito del ejercicio y el locus o lugar de ejercicio gerencial. En el primero la gerencia se moviliza en las empresas; en el segundo, la auto gerencia se desenvuelve sobre la vida propia, individual y particular. Supone la acción deliberada y planificada del sujeto sobre su vida y la de su familia-acompañantes, con miras a lograr proyectos y metas individuales.
La conflictividad y la velocidad del mundo actual no abren el paso para la reflexión pausada y filosófica de otros tiempos. Vivimos a golpe de la inmediatez, en la generación del rectángulo, donde lo visual quita espacio a los esencial, lo analítico y reflexivo de la vida humana se desagua entre superficialidades y la búsqueda del dólar. El ser humano preso en la caverna tecnológica adelanta el siglo XXI en una permanente caza por bienes económicos y materiales. En este contexto, la Venezuela escindida de hoy, no es la excepción. Con el corona virus de telón de fondo, y los muertos rodando por los rellanos de todas nuestras comunidades, la anarquía cunde, por falta de líderes que orienten un nuevo comportamiento y promuevan la esperanza. Los jóvenes parten al extranjero para hacer lo que no logran en su propio país…, vivir mejor. Es entonces, es en este espacio de soledad y muerte que comparece, con gran fuerza, la necesidad de una verdadera autogerencia.
Podemos entender la autogerencia como la capacidad innata o adquirida para establecer propósitos realizables en el tiempo, que aumenten nuestro grado de bienestar, resilencia y seguridad personal, tanto propio, como el de nuestro grupo familiar. Somos seres sociales y la sinergia de los logros propios afecta todos nuestros contextos. La autogerencia es interna y externa, apela a las interioridades humanas: sentimientos, pensamientos, deseos. Tanto como factores externos: Cuidar el cuerpo, la familia, la economía, los negocios, la empresa.
Por otra parte, hay personas nacidas para sobrevivir y triunfar, tenedoras de grandes capacidades innatas para lograr el éxito. La historia de los líderes demuestra que los más exitosos han sido buenos gerentes de sus talentos innatos. Estos líderes han mostrado una enorme capacidad para la autogerencia. Por ende, ésta impele el aprendizaje y el cambio personal, pues no basta con nacer con capacidades…, hay que saber cultivarlos y utilizarlos, sabiamente, en función de la promoción de la vida propia y ajena. El triunfo en soledad no es la meta. El esfuerzo en conocer las debilidades propias e intentar, fortalecer nuestros flancos débiles, forma parte de la biología de la naturaleza del buen líder y del humano común, que busca alcanzar sus metas a diario.
Conocerse a sí mismo es una necesidad vital para la buena marcha de la gerencia propia, vale decir, de la auto gerencia de calidad. Tenemos que aprender a leer todos los días el libro de nuestra mente y alma, profundizar en nuestros sentimientos y complejidades como fórmula para conocernos más. Solo con el saber propio se aumenta nuestro grado de poder. Aproximarnos a nuestros deseos profundos, miedos y desencantos nos coloca más cerca del camino de las metas deseadas.Sé, que muchos creen que es insondable el ser humano y que es tarea perdida buscar el conocimiento interno. Ésto es sólo un punto de vista. Un gerente medita sus interioridades, analiza su conciencia y carácter, purga sus expectativas y sentimientos. En resumen intenta conocerse, como una táctica para poder cuidar de sí mismo y mejorar. El conocimiento propio es el primer eslabón de la autogerencia.Luego viene el plan de cambio. Una vez que tenemos el diagnóstico con el mapa de nuestras capacidades y debilidades, es necesario sistematizar el conjunto de acciones estratégicas y diarias para modificar los puntos negros que conseguimos en la armadura gerencial personal. Para ello hay que apelar a la autoconciencia, llena de psicología propia y ajena, valentía para ver nuestra cara horripilante, en el contexto del propio Dorian Grey y; contar con la disciplina necesaria para cumplir el plan de cambio.[1]
Pero…, ¡cuidado! No se trata de vender zapatos, la complejidad aumenta cuando además de asumir la interpretación correcta de nuestras defecaciones, requerimos la humildad para limpiar la basura de nuestras interioridades. Y en esa depuración, en esa purga del alma, encontraremos a nuestros caídos y veremos así, las victimas de nuestras injustas acciones cometidas en la vida… Que triste y que solos cuando finalmente la conciencia comparece y nos enfrentamos a nuestras muchas imbecilidades. Es un momento triste…, si triste, pero mágico a la vez, pues aún estamos vivos y podemos enmendar las cosas. Y allí, con todo su poder está la estrella de la conciencia. Su objetivo es pedir perdón, aprender la lección y que a manera de simbolismo religioso, renazca el nuevo ser humano…, mas líder, mejor persona. Ha llegado la hora de probar la valencia de un nuevo gerente. He aquí el simbolismo gerencial, tan poco tratado por la gerencia y muy trabajado en la antropología.Finalmente les digo, no hay recetas para la autogerencia y, los paradigmas gerenciales que en la empresa pueden dar grandes luces, en la lupa propia pueden sufrir de grandes miopías. La autogerencia es un traje a la medida, lleno de particularidades y experiencias. Si usted logra pasar el examen de la autogerencia…; estimado usted está madurando, creciendo, innovando y haciéndose rico…, cada vez más rico. La autogerencia impide la autodestrucción. De lo contario se repetirá la historia del siempre joven y bello Dorian, que habiendo arruinado a varias personas y llevado a la muerte a una actriz infelizmente enamorada de él, ejecutará su suicidio cuando decide destruir su retrato; pues al hacerlo, se mata a sí mismo.
[1] El retrato de Dorian Gray es la única novela de Oscar Wilde. Oscar Fingal O'Flahertie Testamentos Wilde fue un escritor, novelista, dramaturgo y poeta irlandés, nacido en Dublín, el 16 de octubre de 1854 y falleció en París, el 30 de noviembre de 1900. Tuvo una vida tormentosa y con poca gloria por su trabajo como escritor, pero su única novela lo inmortalizó más allá de sus mosntruos.



Humildad, búsqueda del conocimiento, romper paradigmas, igualdad de género, objetividad, visión, misión, un plan de acción realista en estos tiempos tan cambiantes por diversos factores, son las partes esenciales que se necesitan para alcanzar lo que en un momento fue solo un "Sueño", hoy podría ser realidad.
ResponderEliminarEnfócate y comprométete contigo mism@ primero y luego con tu equipo demuestra con palabras y acciones que sí se puede, que lo que se desea de corazón puede lograrse. No importa si un día caes, o te levantas sol@ o tu equipo te ayudará.
OJO: que la ambición no nuble tú mente y te haga plantear objetivos que no son realistas, porque te harías daño tú y colateralmente también a las personas que se comprometieron a luchar contigo.
Dios los bendiga, no perdamos la "Fe y las Esperanzas".
Excelente artículo. Me suscribo y me uno a su blog. Saludos cordiales.
ResponderEliminarGracias y es, como de costumbre, un verdadero elogio y placer recibir las loas de un gerente como usted. Particularmente en un área tan compleja como la suya
EliminarExcelente artículo, nunca deja de sorprendernos, que los análisis tan acertado del constexto nacional, no hay descripción más exacta de la realidad del país, felicitaciones por tan excelente artículo. María Mas
ResponderEliminarEs una acertada realidad, la Gerencia en todos los ámbitos, parte de un principio básico el como gerenciamos nuestras propias vidas, si somos buenos Autogerente hay un porcentaje muy alto de ser buenos Gerentes en cualquier ámbito, hoy hay muchos Venezolanos que colocan sus sueños en una maleta y se van a probar nuevos horizontes, y más allá de conseguir ese éxito tan anelado consiguen frustraciones, porque si emigras o te quedas, y no das esos cambios de paradigmas, te auto evalúas tu rol de gerente de tu propia vida, tu familia y tu relación laboral, lo más probable es que alcance un solo objetivo el fracaso.
ResponderEliminarUn Gran Saludo Doctora María Mas
Gracias, particularmente si viene de un gerente del ámbito tan competido como los seguros.
EliminarInteresante enfoque doctora, podría acercarse al concepto de gerencia de la vida o bien al de autoestima, incorporando el diagnóstico sincero, donde se perciban nuestras debilidades y amenazas, y a la vez las fortalezas y oportunidades, de cuyo balance deberían surgir las estrategias para corregir y formular el plan de acción, mediante el cual logremos la transformación o cambio esperado.
ResponderEliminarReciba mis saludos doctora, agradecido por compartir sus conocimientos y formular sus importantes aportes y enfoques prácticos, útiles para mantenernos actualizados.