Ética, radiodifusión y desarrollo
Los conceptos de ética y moral se consideran nociones diferentes a pesar de apelar a conductas similares, en cuando al cumplimiento del bien, el desarrollo de valores y el apego a las normas y regulaciones socialmente establecidas. La ética es una reflexión teórica-filosófica acerca del buen comportamiento de los individuos, mientras que la moral está referida a la conducta, al comportamiento práctico y fáctico del ser humano.
Toda acción humana se desenvuelve en una esfera moral y de esto no escapa a la radiodifusión. He aquí el primer empalme entre la ética y la radio: En la dimensión jurídico-legal de la radiodifusión. Conocer y cumplir con todas las normas que regulan la difusión en Venezuela supone, tanto para el locutor, como para su audiencia, una verdadera aproximación a la ética. La norma determina el ámbito de competencia de la locución, los contenidos y significados socialmente admitidos, el análisis moral de los mensajes y los estímulos deseados en los escuchas.
Las normas regulan la acción de la radiodifusora pero dicha condición atenta contra su propia condición ética cuando se convierte en censura y en represión a favor del gobierno o de los grupos de poder. Regulación no es represión, ni censura. Por el contrario, es orden y libertad en un contexto moral. Cuando una radio presenta un solo punto de vista, seguramente
atenta contra el punto de vista contrario y probablemente comience la censura.
La ética del lenguaje también comparece en la moral de la radio. Las groserías, malas palabras y hasta el “tono del discurso” forman parte de esta dimensión. El carácter social de la radio crea y enseña comportamientos y conocimientos. El discurso no es inocente, ni ofensivo y si éste no responde a un contexto ético se convierte en arma y no en mejora comunitaria. La radio es una excelente
vía para crear comunidad a través del lenguaje, buscar acuerdos y soluciones para las personas más necesitadas. Cualquiera puede tener un radio, pero no cualquier persona puede crear desarrollo a través del lenguaje. He allí otro vínculo entre la radiodifusión, el lenguaje y la moral.
Pero la ética de la radiodifusión no se agota en el lenguaje. Sus contenidos trascienden del verbo a la acción. Sus significados y discursos pasan de la contemplación a la práctica social, es decir, los sentidos se desperezan de la idea y toman forma fáctica convirtiéndose en sentimientos, pensamientos y ¡de pronto!, comparecen materializados como procesos y acciones que dan resultados específicos. Un discurso sin moral puede convertirse en un arma letal al servicio de la violencia. Puede crear el odio y la guerra entre la gente.
La actividad de la radiodifusión promueve acciones en grandes cantidades de personas y si no están ancladas en la moral no hay desarrollo que propicie participación y cooperación. A lo largo de los años ha quedado demostrado que tener mucho petróleo y recursos económicos no son condiciones suficientes
para el desarrollo. Promocionar la organización de la vida es la ética que cruza la acción de la radiodifusión en los países que desean un mejor futuro.![]() |
Renny Otolina...Gran Locutor y Político![]() |












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